martes, 23 de junio de 2009

Oí a la noche dormir en el tiempo.
Oí el sonido de las copas y el vino cayendo.
Oí las cuerdas de tu guitarra y tu voz sin aliento.
Oí crujir la madera y tus pasos lentos.
Oí el silencio y el aullido de tu perro.
Oí el murmuro de un te quiero y un beso.
Oí el zumbar del viento y la ventana rompiendo.
Oí los labios en el cuerpo y el miedo del sentimiento.
Oí las ropas caer al suelo y una polilla en la luz del techo.
Oí el aleteo de un ave y tu mamá durmiendo.
Oí nuestros deseos y un sueño.
Oí la risa y el verso.
Oí a la mañana despertar en el tiempo
Y un adiós que nos separa bajo un te espero.

jueves, 18 de junio de 2009

Y fue una pintura sin lienzo,
Un fuego sin llama,
Una pluma sin tinta,

Desvaneciéndose como una hoja en el viento,
En los atardeceres sin sombra,
En los amaneceres sin cantos,
En los abismos sin caída,
En el espejismo de tu nombre,

Marcando, Repitiendo, Sellando.

miércoles, 17 de junio de 2009

Y su barba caía como una cascada de agua cristalina, brillante como el sol reflejado en un manantial. Y sus ojos, esos ojos, negros como la noche, profundos, callados, nostálgicos, sí, sus ojos, perdidos en la melodía de un ayer, de sonidos de un atardecer. Y sus manos, ásperas, toscas, marchitas como las flores sin agua, dos puntos marrones en su dedo derecho, marcando la blancura de su pálida tez; nada es del todo blanco; sopló única vez sus labios, esos labios, rojos, arrugados, secos, pero rojos, como la tinta de sus letras, que a penas, ahora se pueden leer.
Tiembla, juega, moviendo la mandíbula, recordando un inicio.
Pero silencio.

Y su saco, marrón, apolillado, parchado, aquel saco, que habla por él, aquel saco, que dice quien es. Y su corbata, con gotas de vino tinto, negra casi ploma o tal ves blanca. Le asfixia, le impide pasar la saliva, la suelta, la baja, le llega a la barriga, y respira.
Tiembla, juega, moviendo la mandíbula, recordando un inicio.
Pero silencio.

Sus manos pasean, sus dedos suben y bajan como manejados por hilos, sus dientes rechinan, la silla lé es incómoda, tiene la pata rota, tambalea, respira un nostálgico recuerdo, y deja caer sus manos, moviendo sus dedos al compás de sus letras, siguiendo la lectura de la melodía que sus labios soplan.

Tocó, recordó y sonrió. La magia de sus frescos dedos llenando aquel salón dorado de melodías exquisitas , risas, aplausos, gritos.
Silencio.

Y sus ojos, esos ojos, negros como la noche, profundos, callados, nostálgicos, sí, sus ojos, perdidos en la melodía de un ayer, de sonidos de un atardecer, que sus ancianos dedos no volvieron a tocar.
Tiembla, juega, moviendo la mandíbula, viviendo el final de aquel inicio, dejando el sonido fluir solo en recuerdos.
Sonríe.
Y tu nombre me recuerda al poeta, que suspiré y lloré en sus versos de sangre y tinta negra,
en la que cayeron mis ojos bajo el azul de las sábanas, sumergidos en el calor de los besos y los suspiros embriagados de pasión, que hoy me desahogan en penas,
cuando vuelvo a mi poeta . .

martes, 16 de junio de 2009

Hoy, no sé quien soy, hoy, no sé que quiero, hoy, me perdí en el silencio, aquel silencio que calla y me deja sola, aquel silencio al que le temo, hoy, sólo me embriague de Allen; y lloré y reí y entendí, hoy, sólo lo quiero citar:
"No sé lo que quiero, pero sí sé lo que no quiero" ..

En Silencio

Envueltos en sábanas, el cuerpo desnudo, las piernas entrelazadas como arañas atrapadas en su propia tela, sintiendo nuestros brazos en el cuerpo como caparazones.
Nos besamos, sonreímos, nos miáramos y sonreímos. Y quisiera abrirte mi corazón, como un estallido de estrellas, dejando que las palabras que cruzan mi cabeza afloren por mis labios, amándote, besándote, sintiéndote, deseándote,
Pero callo.
Una tímida sonrisa se dibuja en los labios, una sonrisa de silencio, una sonrisa detenida en el rostro. Y me miras y me besas y sonríes. Sonríes como yo sonrió, me miras como yo te miro, me besas como yo te beso. Y callas.
También callas.
Hay algo en nuestras sonrisas que grita, que reclama, que anhela, que desea y que sueña,
Pero callamos.
Sólo queda el silencio de nuestra sonrisa en las noches que somos tu y yo.
Hablándonos en silencio.