Ha pasado ya tiempo que no te veo, escondido entre mis libros esperando a que una voz torture mi cabeza para que mi mano caiga sobre tí.
De pasta azul ya gastado por el tiempo, de hojas amarillas y cuadriculadas. Manchado de tinta, de recuerdos, de garabatos, de hojas marcadas de lágrimas que son inevitables cuando los recuerdos se convierten en palabras, de frases incompletas, de palabras sueltas.
Y hoy te ví, te leí y sonreí. El tiempo deja huellas que sólo las palabras las traen de vuelta, el tiempo, enemigo del recuerdo.
Pero hoy sonreí, porque ya es otra historia, ya es otro momento.
Esperandome por la última hoja, le dejo la última mancha, no te estoy engañando, es solo, que ahora, mis dedos se apoderan de las teclas, es sólo, que ahora, eres un recuerdo...
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